domingo, 26 de abril de 2015

La cajita de música



Como es habitual, Daniel y Silvia , amigos desde la adolescencia, se encuentran después de almorzar a tomar café, aunque hoy  todo es distinto l, en pocas horas, Daniel tomará el tren, se ausenta de la ciudad durante un tiempo indefinido, Daniel, observa el reloj de la pared, debe marcharse, aún le queda tarea por hacer, se levanta, Silvia tras él, la abraza dulcemente y le besa en la mejilla, ella le pregunta cuando regresará, él responde,’ no depende de mí, tiene un detalle para ella, una caja de música, con su melodía preferida, además, en su interior un libro de poemas, ambos adoran la poesía, Silvia sonríe, en su rostro una mezcla de alegría y tristeza, es mucho tiempo compartiendo buenos y ratos momentos, en la puerta de la cafería, Silvia se despide de su amigo, lo contempla mientras se aleja entre la gente.

Silvia camina, pensado en cuanto añorará a Daniel, confía en pronto estará de nuevo aquí, al llegar a casa, busca donde colocar su cajita de música, decide dejarla en un estante de su habitación, así lo verá cada noche al acostarse, sintiendo a Daniel cerca de ella.

Han pasado unos meses desde que Daniel se fue, no llegan noticias de él, algo que inquieta a Silvia, en estos meses ha aceptado lo especial que es Daniel para ella, siente algo más que amistad por él, necesita tener entre sus manos la cajita de música que  regaló, la coge del estante, la abre, mientras suena la bella melodía, abre el libro y cae un sobre, es una carta de Daniel,...

Querida Silvia
En estos años no he sido capaz de confesarte cuanto te  amo, he callado por temor a ser rechazado y perderte incluso como amiga, pero ya no puedo seguir guardado el secreto, si tú me ves como yo a ti, espero tu llamada, al número anotado al pie de la hoja, si no me llegan tus noticias, entenderé que tan solo merezco tu amistad, entonces buscaré mi vida en este lugar, pase lo que pase, te amo y te amaré.
Con todo mi amor
Daniel

Silvia no es capaz de  contener la emoción, pero han pasado diez meses desde que su marcha, piensa que aún estará a tiempo, apresurada marca el número de teléfono, la voz de una mujer le responde. Silvia confundida, pregunta por Daniel, la mujer le dice que su esposo no está en casa, si  desea dejarle algún recado a su regreso en la llamará, Silvia cuelga el teléfono , con rostro bañado en lágrimas, no entiende nada, se arregla y sale a la calle, necesita tomar el aire, camina hasta el embarcadero, allí todas las tardes, Manu, el mejor amigo de Daniel, pasa unas horas pescando en una pequeña cala, Manu, viendola  acercarse sofocada, el hombre le pregunta que le sucede, Silvia con la voz entrecortada le relata lo sucedido, Manu, baja la vista, es cierto Daniel se casó, él estaba convencido de que Silvia al llegar a casa el día de su marcha, abriría la caja de música y a más tardar en un día llamaría, espero esa llamada durante una semana, aceptó el rechazo de ella, un par de meses después, conoció a una atractiva mujer, a las tres semanas cansado de esperar el momento adecuado para todo, no lo pensó, le propuso matrimonio a aquella mujer, 'llegaste tarde amiga, ese tren no era para ti.'
Magda Jardí
©Derechos reservados

Publicar un comentario